Columna de Opinión

Actopan: sin palabras, solo hechos

Por LILIANA CASTILLO 

“Sin palabras, solo hechos. Palabra de mujer”.

La frase no fue solamente el cierre del segundo informe de gobierno de Imelda Cuéllar Cano. Terminó convirtiéndose en el hilo conductor de una jornada en la que, más allá del discurso y de las cifras, hubo una escena que difícilmente pasa inadvertida: la plaza principal de Actopan llena y una ciudadanía que, a su manera, quiso hacerse presente.

El escenario fue la explanada frente a la Presidencia Municipal. La capacidad prevista quedó corta y hubo que colocar más sillas en los extremos antes de que comenzara el informe. El acto reunió a más de dos mil personas, de acuerdo con la información difundida sobre el evento.

Pero el dato más interesante no estuvo necesariamente en el número de asistentes, sino en la forma en que algunos sectores llegaron al lugar.

Comunidades y colonias aparecieron con cartelones, pompones, matracas y porras. En distintos momentos, el discurso de la alcaldesa fue interrumpido por expresiones de apoyo. Comerciantes, transportistas y representantes de asociaciones civiles llevaron lonas de gran formato para expresar su reconocimiento, mientras banderines de colores daban a la plaza un ambiente más parecido al de una celebración comunitaria que al de un acto protocolario.

Ese color dice algo.

No necesariamente sobre el balance completo de una administración —eso requiere revisar obras, servicios, seguridad, finanzas y cumplimiento de compromisos—, pero sí sobre la relación que una parte de la población mantiene con su presidenta municipal.

Y esa cercanía ha sido uno de los conceptos que la propia administración ha colocado como sello de gobierno. El Ayuntamiento describe su modelo como una política de “más territorio y menos escritorio”, mientras que las audiencias ciudadanas se han presentado como uno de los mecanismos para mantener contacto directo con la población.

En el informe, esa narrativa encontró respaldo en acciones concretas. Se reportó atención a más de 11 mil personas mediante audiencias ciudadanas, cumplimiento total en materia de transparencia y un histórico 100 por ciento en el Índice Municipal de Rendición de Cuentas.

En infraestructura, la administración informó una inversión superior a los 73 millones de pesos para 69 obras, además de la incorporación de maquinaria y vehículos destinados a servicios municipales.

La seguridad ocupó también un espacio importante. El C2, las 124 cámaras de videovigilancia, nuevas patrullas y un equipo aéreo no tripulado forman parte de una estrategia que busca ampliar la capacidad de vigilancia. Son herramientas relevantes, aunque su verdadero impacto tendrá que medirse con el tiempo y, sobre todo, en la percepción y experiencia cotidiana de los habitantes.

Hay otro elemento que merece atención: la capacidad de Actopan para convertir su identidad en actividad económica. La barbacoa, uno de los símbolos más reconocibles del municipio, volvió a demostrar su potencial durante la feria, que según el informe reunió a 125 mil visitantes y alcanzó una ocupación hotelera del 100 por ciento.

El desafío está en que ese movimiento no se quede en una semana del calendario. Actopan tiene condiciones para hacer de su gastronomía, cultura y tradición una estrategia turística permanente que beneficie a comerciantes, productores, restauranteros y prestadores de servicios.

Y luego están los proyectos que miran hacia adelante: el corredor artesanal y gastronómico, el colector general Actopan-El Arenal y la ampliación y pavimentación del Eje Transversal Actopan-Atotonilco el Grande.

Ahí estará una parte importante de lo que resta para el cierre de su administración. 

Sin embargo, si algo dejó el segundo informe fue una postal política imposible de ignorar: una alcaldesa hablando desde el escenario y, frente a ella, sectores de la población que no permanecieron como simples espectadores. Hubo porras, aplausos, lonas, banderas y voces que varias veces obligaron a detener el discurso.

Eso también forma parte de la política municipal.

No sustituye la evaluación objetiva de una administración, pero sí constituye un dato sobre el respaldo visible que Cuéllar Cano mantiene entre determinados sectores de Actopan.

Y aquí aparece inevitablemente la pregunta que comienza a rondar cualquier segundo informe cuando el ambiente político empieza a mirar hacia adelante:

¿Ese respaldo ciudadano y la forma en que se presentó el segundo informe podrían abrir la puerta a una eventual reelección de Imelda Cuéllar Cano?

La respuesta todavía no está en el escenario ni en las porras. Está en el futuro político de Actopan, en las decisiones que tome la propia alcaldesa y en las reglas electorales que correspondan.

Por ahora, hay una imagen que resume la jornada: una plaza llena, comunidades presentes y una frase que la presidenta municipal eligió como compromiso.

Sin palabras, solo hechos. Palabra de mujer.

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