Después de permanecer fuera de operación, el pozo San Antonio Farías volvió a funcionar y fortalecerá el abasto de agua potable para más de 20 mil habitantes de Tulancingo, informó la Comisión de Agua y Alcantarillado del Municipio de Tulancingo (CAAMT).
La rehabilitación incluyó el equipamiento electromecánico de la infraestructura, lo que permitirá incrementar la capacidad de suministro en una de las zonas con mayor demanda del municipio.
Con una profundidad de 250 metros y una capacidad de extracción de 30 litros por segundo, el pozo beneficiará de manera directa a 5 mil 176 habitantes y reforzará el servicio en diez colonias, mejorando la continuidad del suministro y la presión en la red de distribución.
Durante la puesta en marcha de la obra, la presidenta municipal, Lorena García Cázares, destacó que la recuperación de esta infraestructura fue posible gracias a una inversión realizada con recursos propios de la CAAMT, bajo la dirección de Enzo Balderas Castro.
Como parte de la segunda etapa del proyecto, se instalaron una bomba de 100 caballos de fuerza, un variador de frecuencia, interruptor eléctrico, sistema de electrificación, caseta y cuarto de controles, equipos que permitirán una operación más eficiente y segura.
Las autoridades informaron que la siguiente fase contempla la introducción de nuevas redes hidráulicas para incorporar plenamente el pozo al sistema de distribución y consolidar una obra que busca fortalecer la seguridad hídrica y mejorar el servicio para miles de familias tulancinguenses.
