Después de semanas de trabajo, la Presa Azul, en Huasca de Ocampo, luce nuevamente libre de lirio acuático. Más de mil toneladas de esta planta invasora fueron retiradas del embalse, devolviendo espacio al agua y mejorando las condiciones de uno de los cuerpos acuáticos más importantes de la región.
Las labores comenzaron a mediados de mayo y combinaron el uso de maquinaria especializada con el esfuerzo de cientos de personas de las comunidades cercanas. Ejidatarios, prestadores de servicios turísticos y operadores de embarcaciones se sumaron a las tareas para retirar la vegetación que cubría amplias zonas de la presa.
En total, fueron extraídas alrededor de mil 50 toneladas de lirio acuático, una especie que suele propagarse rápidamente y que puede afectar la oxigenación del agua, la actividad turística y el aprovechamiento del recurso hídrico.
Uno de los aspectos que hizo posible el avance de los trabajos fue la participación de más de 300 ejidatarios, quienes ayudaron en áreas donde la maquinaria no podía ingresar debido a las condiciones del terreno.
La limpieza de la Presa Azul forma parte de los esfuerzos que se realizan desde hace varios años para evitar que las malezas invasoras se apoderen de los cuerpos de agua de la región. De hecho, acciones similares han permitido mantener libre de lirio acuático a la presa San Antonio Regla.
Aunque los trabajos de retiro concluyeron, ahora viene una etapa igual de importante: vigilar que la planta no vuelva a propagarse. Parte del material extraído será reutilizado como abono orgánico, dándole un segundo uso a los residuos generados durante la limpieza.
