Quienes tengan doble nacionalidad deberán renunciar a la extranjera si aspiran a convertirse en presidentes de México, gobernadores o titulares de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La medida forma parte de una reforma constitucional que recibió el respaldo del Congreso de Hidalgo, aunque provocó diferencias entre legisladores por sus implicaciones para los derechos políticos de los mexicanos.
La minuta fue aprobada el 30 de septiembre por la LXVI Legislatura estatal, con 21 votos a favor, cuatro en contra y ninguna abstención, como parte del procedimiento de modificación de la Constitución federal.
La reforma establece que las personas interesadas en ocupar estos cargos deberán ser mexicanas por nacimiento y, si poseen otra nacionalidad, renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas.
También prohíbe que, durante el ejercicio del cargo, adquieran otra nacionalidad, utilicen pasaportes extranjeros, ejerzan derechos políticos ante otro país o recurran a su protección diplomática.
La discusión en Hidalgo enfrentó dos posturas: la defensa de la soberanía nacional y el señalamiento de que tener una segunda nacionalidad no significa falta de lealtad a México.
Desde Morena, las diputadas Paloma Barragán Santos y María del Rosario Guerrero Martínez defendieron la propuesta al considerar que los principales cargos del Poder Ejecutivo requieren un vínculo exclusivo con el país para evitar posibles conflictos de interés.
En contraste, Johana Montcerrat Hernández Pérez, del PRI, cuestionó que se pretenda proteger la soberanía mediante restricciones a personas mexicanas con doble nacionalidad, particularmente aquellas que han emigrado y mantienen vínculos con México.
La diputada Claudia Lilia Luna Islas, del PAN, criticó la falta de una consulta más amplia con especialistas y comunidades migrantes. Consideró que, si existen preocupaciones por actos de injerencia extranjera, deberían establecerse sanciones contra esas conductas, en lugar de limitar derechos por poseer otra nacionalidad.
También desde Movimiento Ciudadano hubo cuestionamientos. Karla Perales Arrieta y Carlos Alejandro Alcántara Carbajal señalaron que la lealtad a México debe medirse por las decisiones y la conducta de quienes gobiernan, no únicamente por sus documentos de nacionalidad.
Alcántara Carbajal cuestionó, además, que se planteen restricciones para personas con doble nacionalidad mientras persisten señalamientos de presunta corrupción contra servidores públicos.
Durante el debate, legisladores de Morena y Nueva Alianza insistieron en que la disposición pretende evitar conflictos de interés en las principales responsabilidades de gobierno.
La reforma no elimina el derecho de los mexicanos a conservar dos nacionalidades. La restricción se dirige específicamente a quienes busquen ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina.
El decreto federal fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de octubre de 2026 y sus nuevas disposiciones serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028, por lo que no modificarán las reglas de las elecciones de 2027.
