En lo que va del año se instalaron 96 puntos de alcoholimetría, fueron revisados más de 7 mil vehículos y se aplicaron 966 sanciones; autoridades también reforzaron campañas y pláticas de educación vial.
La estrategia de movilidad en Tulancingo busca reducir riesgos antes de que ocurran accidentes mediante operativos de vigilancia, sanciones y acciones de educación vial dirigidas a conductores, motociclistas, ciclistas y peatones.
En lo que va del año, la Dirección de Movilidad y Transporte ha instalado 96 puestos de alcoholimetría, en los que fueron revisados 7 mil 294 vehículos.
Como resultado de estos operativos se aplicaron 966 sanciones, entre ellas 114 remisiones de vehículos al corralón, como una medida para retirar de circulación unidades cuyos conductores representan un riesgo para otros usuarios de la vía pública.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, los operativos buscan que el cumplimiento del reglamento tenga una consecuencia directa en la seguridad de las personas, especialmente cuando una conducta puede generar un riesgo inmediato.
La estrategia también contempla acciones de prevención. Durante este año se han realizado cuatro campañas físicas y 11 digitales, enfocadas en automovilistas, motociclistas y ciudadanía en general.
Entre los temas abordados se encuentran el uso del cinturón de seguridad, la aplicación del programa 1X1, la utilización de la licencia de conducir, el uso del casco para motociclistas y el retiro de objetos utilizados para apartar lugares de estacionamiento en la vía pública.
Las acciones de educación vial también llegaron a escuelas y centros de trabajo. Hasta el momento se han impartido 31 pláticas en instituciones educativas y del sector empresarial, con una participación de 5 mil 656 personas.
El objetivo es que las reglas de tránsito no sean vistas únicamente como obligaciones impuestas por la autoridad, sino como herramientas para reducir riesgos y mejorar la convivencia entre automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones.
