La elección de 2027 todavía no tiene candidatos, pero Pachuca ya tiene movimiento.
Miguel Tello dejó Planeación, se registró por la coordinación federal del Distrito VI y este fin de semana comenzó recorridos por colonias de la capital. Además, anunció que buscará dialogar con Ricardo Crespo y Tania Meza, los otros dos perfiles visibles en esa competencia, para evitar que el proceso interno deje fracturas.
No es un detalle menor.
Hace apenas una semana Morena celebraba sus 15 años hablando de unidad. Hoy, uno de sus aspirantes ya habla de “curar heridas” antes incluso de que exista una definición. No prueba una ruptura, pero sí confirma que la competencia interna dejó de ser una posibilidad: ya está en marcha.
Y mientras se mueve la pista federal, Morena abrió otra todavía más delicada: del 8 al 18 de octubre recibe registros para las coordinaciones municipales en los 84 ayuntamientos de Hidalgo. Mineral de la Reforma ya tiene movimientos públicos con Hilda Miranda; en Tulancingo, el exalcalde Julio Soto formalizó su solicitud.
Pachuca, sin embargo, sigue guardando sus cartas.
El alcalde Jorge Reyes dejó abierta la posibilidad de buscar la reelección, aunque hasta ahora no ha anunciado registro ni decisión definitiva.
Y en las conversaciones políticas apareció un nombre que vale la pena observar: Álvaro Bardales, actual secretario de Contraloría, que, junto con Ricardo Crespo y Jorge Reyes, está entre los nombres que circulan para la capital.
Hasta ahí llega el dato.
Que el nombre de Bardales haya comenzado a entrar en las quinielas no es irrelevante: incorpora al tablero a un integrante del gabinete estatal con un perfil distinto al de quienes llevan meses haciendo política partidista o territorial.
La diferencia importa.
Vanesa Escalante, por ejemplo, cerró este domingo una de ellas. La secretaria de Salud dijo que por ahora no contempla participar en el proceso interno de 2027 y que permanecerá concentrada en su responsabilidad dentro del gobierno estatal.
Unos se apuntan.
Otros comienzan a caminar.
Algunos dejan correr su nombre.
Y otros empiezan a bajarse de una carrera en la que nunca habían dicho formalmente estar.
Lo relevante ya no será contar cuántos quieren.
Será observar quién se registra antes del 18 de octubre y, particularmente en Pachuca, descubrir cuáles de los nombres que hoy circulan deciden finalmente atravesar la línea que separa al mencionado del aspirante.
Porque en política hay una distancia enorme entre sonar y competir.
Y esa distancia comienza a reducirse.
