Del 5 al 15 de noviembre, ciudadanos, jóvenes y especialistas podrán sumarse a una jornada de voluntariado para cuidar el Acueducto del Padre Tembleque y el Exconvento de Todos los Santos.
No hace falta ser restaurador ni especialista para ayudar a conservar la historia. Del 5 al 15 de noviembre, habitantes de Zempoala y personas interesadas en el patrimonio cultural podrán participar en una jornada de voluntariado para cuidar el Acueducto del Padre Tembleque, uno de los monumentos más representativos de Hidalgo.
Durante once días se realizarán labores de limpieza, conservación preventiva, talleres y actividades para proteger el entorno de este acueducto del siglo XVI, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 2015.
La invitación está abierta a la ciudadanía, especialmente a jóvenes que quieran vivir una experiencia diferente, aprender técnicas tradicionales de conservación y contribuir al cuidado de un lugar que forma parte de la historia de México.
Entre las actividades destacan talleres sobre el uso de cal y mucílago de nopal, materiales utilizados desde hace siglos en las construcciones tradicionales, así como la plantación de agaves para proteger el paisaje.
También habrá trabajos de conservación preventiva en el Exconvento de Todos los Santos, bajo supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Esta será la primera ocasión en que Hidalgo reciba una jornada de voluntariado de este tipo, organizada por la Asociación Mexicana de Voluntariado Internacional, en coordinación con autoridades culturales y municipales.
¿Te gustaría participar? Puedes solicitar información sobre las actividades y requisitos al teléfono 735 173 0981 o al correo coordinacion.amviac@gmail.com.
El Acueducto del Padre Tembleque fue construido hace casi cinco siglos gracias al esfuerzo conjunto de comunidades indígenas y el fraile Francisco de Tembleque. Hoy, esa misma idea de trabajo colectivo vuelve a cobrar sentido.
Porque cuidar nuestra historia no es solamente conservar piedras y construcciones antiguas, sino proteger lo que somos y lo que dejaremos a las próximas generaciones.
