Con 20 votos a favor, cinco en contra y una abstención, el Congreso de Hidalgo aprobó la solicitud para realizar una consulta popular que permita a la ciudadanía decidir sobre la continuidad o prohibición de las corridas de toros en la entidad.
El debate dividió posturas entre legisladores que consideran la tauromaquia una tradición cultural y quienes sostienen que la protección animal ya está contemplada en la Constitución y no debería someterse a consulta.
La propuesta plantea que la población determine si las corridas deben continuar como parte del patrimonio cultural inmaterial o si deben prohibirse los espectáculos relacionados con la tauromaquia.
Durante la discusión, diputados de Morena defendieron la consulta como un mecanismo de participación ciudadana ante un tema que genera polarización social, cultural y económica.
En contraste, legisladores del PVEM y PAN cuestionaron tanto el procedimiento legislativo como la constitucionalidad de consultar un tema relacionado con maltrato animal, especialmente después de reformas federales que fortalecen la protección de los animales.
También hubo voces dentro de Morena que criticaron el mecanismo, argumentando que los derechos y la protección animal no deberían quedar sujetos a votación pública.
Otro de los puntos expuestos fue el impacto económico que tendría una eventual prohibición para sectores vinculados a la tauromaquia, incluyendo ganaderos, trabajadores y actividades comerciales relacionadas.
La aprobación de esta solicitud abre un nuevo capítulo en uno de los debates más polémicos en Hidalgo, donde organizaciones animalistas y sectores taurinos mantienen posiciones completamente opuestas.
