Con acciones enfocadas al cuidado del medio ambiente y a la producción de alimentos, en Tulancingo se realizó una nueva entrega de equipo a personas voluntarias que participan en el rescate y protección de abejas, uno de los polinizadores más importantes del municipio.
En total, ocho mujeres y hombres recibieron herramientas para continuar con el rescate de enjambres que, posteriormente, son entregados a apicultores locales, quienes se encargan de su cuidado y aprovechamiento para la producción de miel.La importancia de estas acciones radica en que las abejas juegan un papel clave en la alimentación humana.
De acuerdo con la FAO, alrededor del 35 por ciento de los alimentos que consumimos dependen, directa o indirectamente, de la polinización.Además del rescate, en el municipio ya se trabaja en la gestión de una Escuela del Campo para la producción de miel, un proyecto que busca involucrar a jóvenes y asegurar que el conocimiento apícola no se pierda, ya que la mayoría de los productores actuales son personas adultas dispuestas a compartir su experiencia.
Con estas acciones, Tulancingo avanza en la protección de las abejas, el fortalecimiento del campo y el cuidado del entorno natural
