La administración municipal de Tulancingo anunció el inicio del reencarpetamiento de la Calle Bravo, obra que se convierte en la primera intervención de infraestructura pública del año 2026 y una de las más esperadas por su alta carga vehicular.
Los trabajos se realizarán en el tramo que va de la avenida Juárez a la calzada 5 de Mayo, una vialidad estratégica para la movilidad diaria en la ciudad. La intervención busca mejorar la conectividad urbana y atender el desgaste acumulado de esta importante arteria.
La presidenta municipal, Lorena García Cázares, informó que la obra contará con una inversión cercana a los tres millones de pesos, recursos que provienen directamente del municipio. El proyecto contempla la colocación de una nueva carpeta asfáltica sobre el pavimento existente, lo que permitirá recuperar la funcionalidad de la calle, mejorar las condiciones de tránsito y alargar la vida útil de la vialidad.
De acuerdo con el diagnóstico técnico, el nivel de deterioro de la Calle Bravo ya no permitía continuar únicamente con trabajos de bacheo, por lo que el reencarpetamiento se presenta como una solución integral acorde al flujo constante de vehículos que circulan por la zona.
El gobierno municipal adelantó que los trabajos se programarán en horarios y días estratégicos para reducir afectaciones a vecinos, comerciantes y automovilistas, priorizando la seguridad vial y la movilidad.
Autoridades locales señalaron que la mejora de calles y avenidas sigue siendo una de las principales demandas ciudadanas, por lo que se mantiene un ritmo constante de obra pública para abatir rezagos históricos que han limitado el desarrollo urbano de Tulancingo.
Esta obra se suma a las acciones realizadas con apoyo del Gobierno del Estado de Hidalgo, como las intervenciones en el bulevar Miguel Hidalgo y el Corredor Vial San José, consolidando un trabajo coordinado para modernizar la infraestructura vial del municipio.
