La salud mental se ha convertido en uno de los grandes retos de salud pública en Hidalgo. A lo largo de 2025, la entidad registró 3 mil 452 casos de depresión, un trastorno que va mucho más allá de la tristeza ocasional y que impacta de manera directa en la vida cotidiana, las relaciones personales y el desempeño social de quienes la padecen.
De acuerdo con cifras del sector salud, la depresión se posiciona como uno de los principales motivos de atención en los servicios especializados, junto con otros padecimientos como la ansiedad, que afectó a 718 personas; la epilepsia, con 238 casos; la psicosis, con 187, y la demencia, con cuatro diagnósticos registrados durante el mismo periodo.
La distribución de los casos de depresión permite dimensionar el fenómeno a nivel municipal. Pachuca de Soto concentró la mayor incidencia, con mil 656 casos, seguida por Tulancingo (168), Tolcayuca (165), Tizayuca (138) y Actopan (125). También se reportaron cifras relevantes en Mixquiahuala (85), Apan (64), Tlaxcoapan (63) y San Salvador (50), datos que orientan las estrategias de prevención y atención en las zonas con mayor demanda.
Especialistas advierten que la depresión es un trastorno mental grave y persistente, caracterizado por un estado de ánimo bajo, pérdida de interés o placer, así como alteraciones emocionales, cognitivas y físicas. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la tristeza profunda, el aislamiento social, la fatiga extrema, los trastornos del sueño y del apetito, la dificultad para concentrarse y, en casos severos, pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.
La Organización Mundial de la Salud considera a la depresión un problema prioritario de salud pública que puede presentarse en cualquier etapa de la vida, con mayor prevalencia en mujeres. Factores como la detección temprana, el acceso oportuno a servicios especializados y el acompañamiento continuo son clave para reducir su impacto.
Desde el enfoque clínico, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) reconoce distintas formas de depresión, entre ellas el trastorno depresivo mayor, la distimia y otros cuadros asociados a condiciones médicas o al consumo de sustancias, todos con síntomas que afectan de manera significativa la funcionalidad de las personas.
Ante este panorama, autoridades sanitarias en Hidalgo mantienen acciones permanentes de promoción, prevención y atención integral de la salud mental, además de un llamado a la población para romper el estigma, hablar abiertamente del tema y acudir a las unidades de salud y a los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones.
La depresión es tratable. Reconocer las señales de alerta y buscar ayuda profesional a tiempo puede ser el primer paso hacia una recuperación efectiva y una mejor calidad de vida.
