Conducir una ambulancia, una motobomba o una unidad de rescate en medio de una emergencia implica mucho más que saber manejar. La rapidez en la respuesta debe ir acompañada de protocolos de seguridad que permitan proteger tanto a la población como al propio personal de auxilio.
Bajo esta premisa, elementos de Protección Civil y Bomberos de cinco municipios de Hidalgo participaron en el curso “Conducción de Vehículos de Emergencia”, realizado en Actopan con el objetivo de fortalecer las capacidades operativas de quienes diariamente atienden incidentes y situaciones de riesgo.
La capacitación reunió a personal de Actopan, San Salvador, El Arenal, Santiago de Anaya y San Agustín Tlaxiaca, quienes compartieron experiencias y criterios de actuación para mejorar la coordinación intermunicipal durante la atención de emergencias.
El curso fue impartido por el director de Protección Civil y Bomberos de Tepeapulco, Juan José García Cortés, quien destacó la importancia de homologar procedimientos y profesionalizar a las corporaciones para garantizar intervenciones más seguras y eficientes.
Especialistas en atención a emergencias señalan que los accidentes en unidades de rescate representan uno de los principales riesgos para el personal operativo, debido a las condiciones de estrés, velocidad y presión bajo las que se desarrollan los servicios.
Por ello, la capacitación no se limitó a la conducción básica, sino que incluyó la revisión de prácticas preventivas, el uso adecuado de las unidades y medidas orientadas a preservar el parque vehicular, ya que fallas mecánicas o errores humanos pueden derivar en accidentes graves.
El director de Protección Civil de Actopan, Jorge Antonio Mendoza Macías, subrayó que el intercambio de experiencias entre corporaciones fortalece las capacidades regionales y favorece una respuesta coordinada ante contingencias que rebasan los límites territoriales de un municipio.
La profesionalización constante de los cuerpos de emergencia se ha convertido en una necesidad ante el incremento de fenómenos naturales, accidentes carreteros y otras situaciones de riesgo que exigen personal cada vez más capacitado.
Autoridades y participantes coincidieron en que la coordinación entre municipios y el fortalecimiento de las competencias técnicas de los rescatistas son elementos fundamentales para brindar una atención oportuna y segura a la ciudadanía.
