A un año de iniciar su programa de compostaje, la Presidencia Municipal de Tulancingo se consolidó como el primer espacio público de la ciudad en transformar residuos orgánicos en abono natural, una estrategia ambiental que hoy nutre áreas verdes, árboles frutales y plantas ornamentales en distintos espacios municipales.
Diariamente, alrededor de 40 kilos de residuos orgánicos generados en la cafetería del Sistema DIF son procesados para producir fertilizante natural de alta calidad, contribuyendo a mejorar la estructura del suelo, conservar humedad y fortalecer la vegetación urbana en zonas de convivencia comunitaria.
El modelo, impulsado por distintas áreas del gobierno municipal, busca ahora extenderse a otros puntos emblemáticos de la ciudad como El Caracol, Ferrocarril, La Floresta, Parque La Avioneta y el Zoológico Municipal, donde personal de jardinería mantiene operando el sistema de manera permanente.
El secretario de Servicios Municipales, Juan Alberto Santuario Elías, explicó que de las 150 toneladas de residuos que se generan diariamente en la ciudad, más del 30 por ciento corresponde a desechos alimenticios que pueden reutilizarse como composta, reduciendo además la cantidad de basura enviada al relleno sanitario.
El funcionario destacó que este tipo de prácticas no solo ayudan al medio ambiente, sino que también representan una alternativa sostenible para mejorar la salud de los espacios públicos y fomentar una cultura de aprovechamiento de residuos entre la ciudadanía.
Desde el inicio de la actual administración municipal se desarrolló además un estudio especializado sobre generación y caracterización de residuos sólidos urbanos, elaborado por áreas de Medio Ambiente y Limpias, bajo supervisión de autoridades ambientales estatales.
