Hidalgo concluyó el periodo vacacional decembrino de 2025 con números que confirman el peso del turismo como motor económico. Entre el 20 y el 31 de diciembre, la entidad recibió 781 mil 514 visitantes, quienes generaron una derrama económica superior a los 398 millones de pesos, con un gasto promedio de 510 pesos por persona, de acuerdo con los registros del sector.
La ocupación hotelera alcanzó un promedio del 62.4 por ciento en los principales destinos del estado, un indicador que refleja no solo la afluencia, sino la capacidad de atención y servicios para el turismo nacional. Balnearios y parques acuáticos encabezaron las preferencias, seguidos por los Pueblos Mágicos, Pueblos con Sabor, así como comunidades con festividades religiosas y eventos deportivos que atrajeron visitantes durante la temporada alta.
El flujo turístico también se concentró en villas temáticas y espacios que ofrecieron experiencias diferenciadas, lo que permitió diversificar la oferta y distribuir la derrama económica en distintas regiones del estado. Este comportamiento, señalan analistas del sector, fortalece la economía local y refuerza el arraigo cultural de las comunidades anfitrionas.
En el ámbito cultural, el patrimonio histórico mantuvo un papel relevante. Datos del sistema estadístico del INAH Hidalgo indican que durante 2025 se registró una afluencia anual cercana a los 450 mil visitantes en zonas arqueológicas y museos, con la Zona Arqueológica de Tula como el sitio más visitado y un repunte notable durante diciembre.
El impacto del turismo también se reflejó en el mercado laboral. Al cierre de 2025, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo reportó alrededor de 1.5 millones de personas ocupadas en la entidad, con un incremento anual de 57 mil empleos respecto a 2024. Dentro de los servicios asociados al turismo —como hospedaje, alimentos, transporte y actividades culturales— la dinámica se mantuvo en línea con el comportamiento nacional, donde el sector representa más del 9 por ciento del empleo total.
Con la mirada puesta en 2026, Hidalgo se prepara para integrarse a la Ruta Metropolitana durante el Mundial, un escaparate que podría atraer a miles de visitantes y posicionar al estado como una opción complementaria para quienes buscan experiencias culturales, comunitarias y de naturaleza más allá de las sedes deportivas.
El cierre de año dejó claro que el turismo en Hidalgo ya no es solo una actividad estacional, sino un eje estratégico que combina identidad, empleo y crecimiento económico, con el reto de sostener esta tendencia en un escenario de mayor competencia nacional e internacional.
