La película se tituló El Centinela, y en algunos capítulos, si se les pudiera llamar así, desbordan imaginación. El escenario son los Estados Unidos, con un presidente que sirve a su país, y una primera dama que bien lo apoya. Pero se alude a un peculiar agente del Servicio Secreto, que conoce por sus capacidades policiales lo que le compete durante 20 años. Él es Michael Douglas, quien fuera un actor excelente. Hay un superior, Kiefer Sutherland capaz e sus funciones. Pero se descubre que hay un grupo opositor que prepara un atentado para sacrificar a la suprema autoridad de la nación. Y en ese entorno se conoce que Douglas mantiene secreta relación amorosa con la esposa del presidente. En la parte trascendental de la historia, se descubre que los enemigos tienen todo preparado para abatir al presidente e quien viaja a Canadá para participar en un reunión política. Y cuando Douglas parece quedar desamparado, interviene y con todos los demás agentes acaban a sangre y fuego con el complot. Y asimismo, el turbio romances se viene abajo, sin mayores consecuencias.
